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Alimentación y menopausia Entorno los 40 y 50 años el cuerpo de la mujer disminuye paulatinamente la cantidad producida de las hormonas de estrógeno y progesterona y se inicia la desaparición de la menstruación. Este nuevo ciclo que experimenta la mujer conlleva diversos cambios tanto a nivel fisiológico como emocional. Con el fin de procurarse una mejor calidad de vida en un futuro, se aconseja seguir una serie de recomendaciones alimenticias que ayuden al organismo a combatir estos cambios. 
El calcio constituye un elemento esencial y su la cantidad de su ingesta debe ser aumentada. Por tanto, se aconseja introducir en nuestra dieta diaria alimentos como la leche, yogur, quesos y derivados, así como sardinas, salmón, besugo y otros alimentos enriquecidos en calcio. Por ejemplo, con dos vasos de leche, un yogur y sardinas obtenemos la cantidad necesaria al día. Los productos lácteos desnatados guardan sus propiedades de calcio, aunque con menor cantidad de grasa.
Por otro lado, se debe atender a otros aspectos que favorecen a nuestra salud en esta etapa de la vida. El consumo en grandes cantidades de proteína animal resulta perjudicial, puesto que provoca una eliminación excesiva del calcio mediante la orina. La presencia del fósforo en exceso, al igual, perjudica la absorción del calcio, por lo que se debe cuidar el volumen ingerido de carnes, huevos y pescados. La práctica de algún tipo de ejercicio físico también es recomendable para garantizar equilibrio en nuestro cuerpo.
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