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Haber emprendido la lucha con la adicción del
tabaco ya es un gran logro, pero aún queda mucho camino por
recorrer. Si has decido abandonar este perjudicial hábito que
atenta contra tu salud y la de los demás, así como de tu bolsillo,
cuenta con que las primeras 48 ó 72 horas sufrirás el síndrome de
abstinencia de la nicotina. Por otro lado, está la batalla
psicológica que requiere de un tipo de soporte concreto y un
cambio de actitud.

Los alimentos ponen a nuestra disposición todo lo
que necesitamos, sólo hay que conocer qué alimentos debemos ingerir,
especialmente en este momento crítico que requiere recurrir a todos los
apoyos posibles para alcanzar el objetivo: dejar de fumar. Es
aconsejable para asegurar un bienestar físico cuidar la
alimentación. La ansiedad que crea abandonar el tabaco,
generalmente conlleva a la ingesta compulsiva y, además el apetito se
decanta por alimentos con altos contenidos de hidratos de carbono de
rápida absorción como el chocolate, la bollería, los dulces, etcétera.
La adecuada elección de alimentos puede ayudarnos en esta lucha sin
alterar nuestro peso y salud. Las frutas y verduras, deben estar
siempre presentes en nuestra dieta, aportan nutrientes, no tienen un
nivel alto en grasas, y sobre todo ofrecen antioxidantes. Se
deben evitar las bebidas que contengan alcohol, así como excitantes
tales como el café, el té y todas aquellas que contengan cafeína.
Se debe tratar de beber al menos un litro y medio, así como zumos
naturales e infusiones.

Los cereales, son una fuente muy rica en hidratos
de carbono y resultan saciantes, también tienen vitaminas B y
proporcionan mucha fibra. Es importante comer despacio y sin
ansiedad para hacer una buena digestión y, procurar consumir alimentos
frescos y crudos. Los lácteos y sus derivados deben ser
descremados y no es aconsejable comer embutidos, vísceras, tocino y
patés. Teniendo cuidado con la alimentación y practicar algún
tipo de actividad deportiva, favorece en gran medida nuestro cometido.
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