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Un sueño reparador es el mejor cosmético para todas
las pieles. Durante la noche, los mecanismos de reparación están
en pleno funcionamiento, al relajarse los músculos de la cara aumenta
la producción de la proteína que se encarga de cuidar la firmeza y
elasticidad; se trata del colágeno.
Para dormir es muy
importante procurarse un ambiente que invite al reposo. No son
aconsejables los colores vivos y excitantes, mejor los tonos pastel y
los colores cálidos. La temperatura idónea para dormirse está
entre los 18 y 22º C. Es importante ventilar todos los días la
habitación. En invierno es aconsejable poner un humificador para
no resecar el ambiente y perjudicar a las vías respiratorias.  Otro
factor esencial para la conciliación del sueño, es la
luminosidad. Hay personas que necesitan oscuridad total y otras,
tener una luz tenue, por lo que resulta una buena opción poner un
regulador module la intensidad.
Dormir bien es la mejor cura de
belleza que se puede realizar, pero a veces el problema está en que los
nervios no permiten conciliar el sueño. Existen varias opciones
para combatir este mal, entre ellos, destacamos la aromaterapia como
forma que ayuda a relajar los sentidos.
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